Recargar las baterías internas: ¿cómo mantener en forma nuestra alma?

Un día tiene 24 horas, es decir, 1.440 minutos. Todas y todos tenemos el mismo tiempo, las mismas oportunidades para actuar. Aun así, cada persona lo utiliza de una manera distinta.

Seguramente, habrá quién use ese tiempo para actuar de una forma sabia y aprovechará la vida cotidiana para profundizar en el trabajo interior. No obstante, no nos engañemos: este grupo de personas es minoritario. La gran mayoría de nosotros nos dejamos llevar por la rutina y no conseguimos aprovechar el día a día para seguir creciendo interiormente.

No importa que seamos profesores de yoga, de meditación, de reiki: la cotidianidad puede absorbernos y corremos el riesgo de perder nuestro centro.

Pero, ¿por qué sucede eso?
¿Cómo convertir el día a día en trabajo interior de profundización?

EL GRAN RETO PERSONAL

Como bien es sabido, el trabajo interior tiene la capacidad de transformar positivamente nuestras vidas, pues nos conecta con la esencia que somos. Muchos de nosotros ya lo hemos experimentado a través de cursos, asistiendo a seminarios, meditando, haciendo yoga, participando en retiros, leyendo libros, etc.

Gracias a ello, hemos aprendido que aquello a lo que llamamos YO no son nuestros pensamientos, emociones o acciones. Solamente somos YO cuando estamos presentes, despiertos/as en el aquí y en el ahora. A raíz de eso, hemos comprendido que tampoco somos nuestro cuerpo, sino la Esencia que le da vida.

Pero lo importante no es saberlo, sino, vivirlo en el día a día, convertir nuestra vida cotidiana en un espacio de trabajo interior.

UNA CARRERA DE FONDO

Seguramente muchos de nosotros/as hicimos bastante trabajo interior con mucho interés. Pero lo habitual es que, si no realizamos ningún trabajo continuado, gran parte de lo aprendido caiga en el olvido.

Las obligaciones del día a día nos distraen y olvidamos ser conscientes en el aquí y en el ahora con amor. Sin quererlo, la cotidianidad nos absorbe y nos alejamos de nuestro centro, con el peligro de caer en una vida mecánica.

Olvidamos, por ejemplo, que el amor es la decisión de buscar el máximo bien y dejamos pasar las situaciones diarias para practicarlo. O olvidamos que todo el mundo hace lo que puede y que, por lo tanto, el mal no existe. Desaprovechando así las dificultades cotidianas como maestras para profundizar en el trabajo interior.

Eso sucede porque, inconscientemente, acabamos dando prioridad a lo externo en lugar de poner el foco de atención en lo interno. Pero, realmente, ¿hay algo más importante que vivir en el aquí y en el ahora? ¿hay algo más importante que redescubrirse? ¿Hay algo más importante que vivir en la felicidad que somos?

MANTENERSE EN FORMA

Cuando la mecanicidad nos invade, muchos de nosotros recurrimos a un cursillo de fin de semana intensivo o algo parecido. Pero, al ser un apoyo puntual, solo son meras inyecciones de energía momentánea y efímera.

Intentar suplir varios meses de olvido con un fin de semana intensivo o leyendo un nuevo libro es como pretender ponernos en forma con una única clase de aeróbic. Lo que necesitamos es un trabajo constante, un ir al gimnasio de forma habitual, ¿verdad? ¡Pues lo mismo ocurre también con el trabajo interior!

También en el trabajo interior lo importante no es la intensidad puntual, sino la constancia regular e integrada en la vida cotidiana. Esta es, sin duda, la clave de todo.

VOLVER A DESPERTAR

Seguramente, llegados a este punto, habrá quien se pregunte: ¿cómo hacerlo? ¿cómo integrar el trabajo interior con la rutina diaria? ¿cómo seguir consciente en el aquí y en el ahora?

La respuesta es haciendo un trabajo constante, semanal que, como la lluvia fina, nos empape suavemente de sabiduría. Una posibilidad es, por ejemplo, Universidad de Vida: un espacio de entrenamiento semanal para el alma. Se trata de un gimnasio interior online para quién desee recargar sus baterías internas.

Ahora bien, para volver a conectar con nuestra esencia, es imprescindible haberla descubierto previamente. No se puede ir a la Universidad, sin haber terminado la secundaria y el bachillerato. También Universidad de Vida implica haber realizado un trabajo previo suficientemente sólido para poder profundizar en nuestro interior ahora. Se trata de un espacio para personas que ya han hecho un trabajo inicial suficiente y ahora quieren seguir profundizando para convertir su vida cotidiana en el verdadero espacio de trabajo interior. Así, ocurra lo que ocurra, el trabajo interior seguirá siendo central en nuestra vida.

Igual como el cuerpo necesita de un trabajo constante para mantenerse en forma, también nuestra conciencia agradece un entrenamiento continuado, semanal y constante para fructificar aquí y ahora.

¿TE ANIMAS?

Si la propuesta de un espacio semanal para profundizar en el trabajo interior ha resonado en ti, te animo a entrar en www.universidaddevida.online y a ver el vídeo explicativo y el PDF que encontrarás allí.

Esa puede ser una buena opción para convertir tu vida diaria en un trabajo interior de profundización y seguir avanzando interiormente.

Seguramente hay otras opciones. Esta es solamente una: échale un vistazo. No te presiones. Simplemente, busca aquello que sea más beneficioso para ti.

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