Cómo estar todavía mejor

“Cómo ser feliz” es, sin duda, una de las búsquedas más recurrentes en Internet. Algo completamente normal, ya que a todos y todas nos interesa saber cómo tener una vida más plena y sin tantas preocupaciones.

Sin embargo, mucha gente cae en el error de pensar que solo es necesario buscar esa felicidad y, por lo tanto, realizar un trabajo personal, cuando estamos pasando por un mal momento. Paradójicamente, es precisamente entonces, cuándo menos resultados se obtienen.

NO HAY QUE ESTAR MAL PARA QUERER ESTAR MEJOR

En general, cuando una persona nos explica que está realizando un trabajo interior, pensamos que es porque está atravesando algún tipo de dificultad o bache personal.

Creemos, erróneamente, que solo cuando estamos mal merece la pena ir hacia dentro para encontrar un poco de luz y descubrir las causas de nuestro sufrimiento.

¡Pero nada más lejos de la verdad!

Básicamente, por una razón muy sencilla: cuando vivimos situaciones muy dolorosas, nuestra mente tiende a cerrarse. Por lo tanto, cualquier cambio que intentemos implementar siempre será mucho más lento y costoso que si lo hiciéramos en otras circunstancias más favorables. Cuando la mente está abierta, todo fructifica a mayor velocidad y, por ende, se obtienen resultados mucho más rápidos.

Como decía mi maestro: el autoconocimiento es demasiado bueno para que solo lo hagan las personas sufren.

LAS 2 PUERTAS AL AUTOCONOCIMIENTO

Dicho esto, entenderemos que existen dos caminos para emprender un trabajo personal y de autoconocimiento (aunque a priori quizás solo viésemos uno). El recorrido será similar, pero el ritmo será totalmente distinto. Veámoslo.

Por un lado, encontramos aquellas personas que acceden al trabajo interior a causa del sufrimiento. Saben que la plenitud sí es posible, pero al no encontrarla en su cotidianidad de forma natural, empiezan a buscarla. Es decir, se dan cuenta de que hay un contraste entre lo que son (pura esencia, comprensión y amor) y el dolor en el que viven. Ese sufrimiento es el que les empuja a buscar.

El hecho de que tengan circunstancias difíciles por resolver les implicará avanzar a un ritmo más lento. En primer lugar, porque deberán descubrir cuáles son sus automatismos y sus creencias limitantes y el dolor tenderá a deformarlas: eso lo enlentecerá. En segundo, porque tras realizar un profundo trabajo de observación, necesitarán distanciarse del dolor concreto para detectar cuál es la mejor solución, ¡y no es fácil! Por último, tiempo y constancia para llevarlo a cabo: el dolor les aprieta y no tienen tiempo para trabajar en los cimientos, quieren librarse del dolor como sea.

¡Atención! No digo que sea imposible aprovechar el trabajo interior si se llega al mismo con una herida abierta. Pero sí se requerirá más sabiduría y compromiso hacia el trabajo a realizar.

Por otro, encontramos aquellas personas que llegan al trabajo interior por la puerta del bienestar. Son personas que viven una vida feliz, pero saben que aún pueden llegar a ser felices y plenas. Son personas que gozan y quieren multiplicar su gozo.

En este caso, el trabajo a realizar es mucho más ágil. Al tener una base sólida y estable, avanzan más rápidamente y con mayor seguridad. Metafóricamente, es como tener los cimientos de una casa y empezar construir encima. Mucho más sencillo que iniciar la construcción desde cero, ¿verdad?

LAS 3 FASES DEL TRABAJO INTERIOR

Al margen de la puerta por la que entremos, todos los seres humanos pasaremos por 3 grandes fases.

Primero, por la fase de inocencia: cuando nacemos somos una pizarra en blanco, sin ninguna información ni herramientas para interpretar la vida. Pura inocencia.

A continuación, aparece la etapa de ignorancia y el ego, con los automatismos y las creencias que nos limitan. Caemos presos de un personaje que toma las riendas de nuestras decisiones más personales. Cuesta que la vida sea gozosa y vivimos confusión y dolor.

Finalmente, tras un cierto trabajo interior, aparece la etapa de la sabiduría. Tenemos información útil para que la vida sea un lugar bello y placentero. Aprendemos a gozar de todo y en cualquier circunstancia, a gobernar la propia vida en beneficio propio y de los demás.

Y TÚ, ¿QUIERES ESTAR AÚN MEJOR?

La felicidad es un estado que se alcanza fácilmente cuando partimos de un buen campamento base. Por eso remarco que no es necesario estar mal para iniciar un camino de autoconocimiento.

Precisamente, es cuando se tiene bastante bienestar cuando se puede ir hacia la profunda felicidad que somos desde la alegría y no desde la lucha.

Quizás, en este punto, te preguntes: ¿es ahora mi momento?

Para averiguarlo, te propongo un ejercicio muy sencillo: puntúa la felicidad con que has vivido cada día con una nota del 1 al 10. Hazlo, como mínimo, durante dos semanas. Luego, es tan fácil como hacer la nota media.

Si obtienes entre un 1-6, quizás sea el momento de plantearte dejar a un lado el sufrimiento y las preocupaciones, y empezar a vivir sin menos peso. Si te apetece, puedes probar las primeras lecciones gratuitas del curso de autoconocimiento online Aula Interior: www.aulainterior.online

Si obtienes entre un 7-10, significa que te encuentras en un momento de bastante sabiduría. En ese caso, ¿quieres dar un paso más y vivir aún con más felicidad y sabiduría? Si te apetece, te animo a dar una ojeada al curso Aula Interior, que puede hacerse presencialmente en Madrid, Lleida y Barcelona, pero también totalmente OnLine. Tienes toda la información en www.aulainterior.com

Decidas lo que decidas, recuerda: “el autoconocimiento es demasiado valioso para dejarlo solamente a quien vive en el dolor”.

¡Convierte tu vida diaria en una gozosa obra de arte!

Publicado por

Daniel Gabarró

Mi nombre es Daniel Gabarró Berbegal y mi oficio es inspirar, acompañar y transformar conscientemente personas, empresas y organizaciones. Me dedico a iluminar la realidad y crear mapas para indicar los caminos transitables para llegar lo más lejos posible como sociedad, como empresas y como personas individuales. Algunas persones me definen como Sherpa ya que les muestro el camino y las acompaño durante el trayecto, otras me definen como filósofo práctico, pensador, asesor e, incluso, como intelectual puesto que hago inteligible la realidad sin simplificarla. En cualquier caso, camino al lado de las personas y organizaciones a las que ayudo. Imparto formaciones para empresas, administraciones y organizaciones que quieren adaptarse al nuevo paradigma: los viejos tiempos no volverán y es imprescindible abrirse a la nueva realidad que ahora se está imponiendo. También imparto cursos para personas interesadas en su crecimiento personal y despertar espiritual, en la línea de Antonio Blay y Anthony de Mello. Profesionalmente soy empresario, escritor, conferenciante, formador, diplomado en dirección y organización de empresas, maestro, psicopedagogo, licenciado en humanidades, diplomado en dirección y organización de empresas, experto en PNL y ex-profesor de la Universitat Ramon Llull y de la Universitat de Lleida. Colaboro habitualmente en diversos medios de comunicación como "L'ofici de viure" de Catalunya Ràdio, que ofrece herramientas emocionales para la vida diaria. He publicado algunos materiales sobre temas diversos: espiritualidad y empresa, técnicas de estudio, didáctica, evolución moral, igualdad y masculinidad, fracaso escolar... Estoy aquí a vuestra total disposición.

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